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UBC100

Un Bosque en la Casa

Emplazamiento: San Bernardino, Paraguay - Paraguay

Fecha de finalización:15-10-2025

Tipo de obra: Relación con la vegetación

DATOS DEL EQUIPO

Autor/es: Equipo de Arquitectura

Promotor/es, cliente/es: Gloria Cartes & Jorge Giucich

Equipos técnicos: Arquitectos: Horacio Cherniavsky - Viviana Pozzoli Colaboradores: Fabiana Godoy, Andrés Riera, Daniela Callizo, Camila Rojas, Milagros Egüez

Empresa constructora: Paisajismo: Viviana Pozzoli Ingeniero Estructural: Felipe Ramírez Herrería: Javier Giménez Carpintería: Marcial Careaga Eléctrico: Lorenzo Caire Plomería: Jorge Colmán

Créditos fotográficos: Federico Cairoli

ARCHIVOS

Panel de la propuesta: Descarga el panel (pdf)

MEMORIA

Existe una profunda similitud entre la arquitectura y la música. No en su manifestación final, sino en el proceso inicial de composición. Bill Evans, pianista de jazz por excelencia y referencia fundamental para los autores, lo expresaba así en una entrevista: “El jazz es un proceso concreto que no es intelectual. Utilizas tu intelecto para descomponer los materiales, aprender a comprenderlos y aprender a trabajar con ellos. Pero, en realidad, se necesitan años y años de práctica para desarrollar la habilidad necesaria para poder olvidarte de todo eso, relajarte y simplemente tocar.” Creemos que el proceso inicial de composición de un proyecto arquitectónico se conecta y resuena con lo que plantea Evans. El jazz utiliza una base como estructura para definir los límites de la música; dentro de ese marco, los instrumentos se turnan para improvisar o acomodarse intuitivamente en una estructura preexistente. Los silencios son tan importantes como las notas, y el ritmo es el que organiza la distribución de los sonidos en el tiempo. Un Bosque en la Casa propone un enfoque alternativo para armonizar la forma construida con su entorno natural. En lugar de tratar los árboles existentes como obstáculos, el proyecto los asume como guías fundamentales que dan forma al programa espacial. Los árboles delinean la relación entre los espacios ocupados y los vacíos, liberando a la estructura de los sistemas de grilla convencionales y estableciendo un ritmo dinámico que refleja los patrones de la naturaleza. Esta disposición no ortogonal de los pilares contribuye a la estabilidad lateral de la estructura. Los volúmenes sólidos se construyen utilizando bloques de tierra comprimida (BTC), lo que refuerza el compromiso del proyecto con un diálogo material con el paisaje. Los elementos estructurales verticales se disponen cuidadosamente entre los árboles. Al alinearse de modo que eviten interferir con las raíces, se retraen visualmente y se integran en el fondo, fundiéndose con la lógica natural de los troncos circundantes. Esta integración consciente genera un diálogo en el que artificio y naturaleza hablan un mismo idioma. La composición espacial se desarrolla a través de dos planos horizontales diferenciados. El plano principal, el suelo, se eleva sutilmente, permitiendo que las raíces de los árboles evolucionen libremente con el tiempo. En paralelo, el plano secundario, el techo, replica esta geometría para conformar una terraza que invita a los ocupantes a disfrutar de vistas panorámicas de las copas. En última instancia, el proyecto imagina un futuro en el que las fronteras entre arquitectura y naturaleza se disuelven: un futuro en el que el entorno construido resulta tan orgánico como su contexto natural. Esta visión no solo propone una solución espacial diferente, sino que ofrece también un recordatorio del potencial de coexistencia y equilibrio. Así, en unísono, todos los elementos de la vivienda componen una big band que, según la estación o la hora del día, interpreta la música que mejor acompaña la experiencia.

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