![]() |
||||
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
SIJ000
Intervenciones en el Real Monasterio de Santa Maria de Sijena
Emplazamiento: Villanueva de Sigena, Huesca, España - España
Fecha de finalización:01-04-2025
Tipo de obra: Comunidad
DATOS DEL EQUIPO
Autor/es: Luis Franco- Mariano Pemán- Sergio Sebastián. PEMAN Y FRANCO / SEBASTIAN ARQUITECTOS
Promotor/es, cliente/es: Diputación General de Aragón
Equipos técnicos: Francisco Fes, Marta Monreal, Alejandro Alda, Andrés Jiménez, Michel D´Angelo, arquitectos Alberto Gutiérrez Martín, aparejador Carlos Morenés, Isabel Ordieres, historiadores Alfonso Monforte, Ramón García Urena, restauradores José Delgado, José Francisco Casabona, arqueólogos Arturo López (JG), Pedro Balaguer, ingenieros industriales Ignacio Bueno, ingeniero de CCP Octavio Plumed, José Manuel Bescós, geólogos Mª Pilar Lapuente, petróloga Samuel Aznar, Miguel Frago, diseñadores gráficos Lorenzo Abelló, Marcos Abelló, maestros carpinteros
Empresa constructora: Obras Construcciones y Contratas, GÓTICO SL, Obras y Restauraciones SAGARRA, Piedra Casbi SL, DAMARIN SL y Construcciones ALBAS TIERZ
Créditos fotográficos: Iñaki Bergera
ARCHIVOS
Panel de la propuesta: Descarga el panel (pdf)
MEMORIA
La memoria, fecunda fuente de conocimiento, puede llegar a otorgar sentido al proyecto arquitectónico, de manera que, cuando se interviene en el patrimonio construido, una condición básica es atender a lo que nos revela el propio edificio. La historia de cada edificio antiguo, entendida como sucesión de propósitos y estrategias arquitectónicas, dispositivos y lenguajes utilizados, permite reflexionar sobre todo lo que le ha sucedido y lo que le pueda suceder, y nos ayuda a sumar un capítulo más a la cadena de su devenir. La condición episódica de muchas intervenciones en arquitecturas históricas se hace más evidente cuando trabajamos con ruinas que han conservado su capacidad de evocar un rico pasado y muchos de los valores disciplinares que atesoraba. En el Monasterio de Sijena se trataba de transformar unas estructuras ruinosas en un contexto arquitectónico sano que reconociera el pasado, realizando un esfuerzo de memoria histórica objetiva, de memoria humana, que cada vez que recuerda, interpreta, como un mecanismo que filtra, resalta y borra para dar sentido a los hechos en el presente. No cabe aproximarse a este trabajo desde la perspectiva de una restauración clásica, ya que no se pretende reponer la arquitectura a un estadio perdido que, además, nos era desconocido. Es un ejercicio que busca resaltar los valores más pertinentes detectados en su arquitectura, dejando un testigo del momento actual pero acomodado a los procesos formativos precedentes, de manera que la arquitectura recupere una materialidad sana que ponga en valor la condición documental de los restos recibidos, al tiempo que busca una respetuosa y diacrónica sintonía expresiva entre lo antiguo y lo nuevo. Superando el compromiso de introducir con discreción la tecnología necesaria para las salas expositivas, el resultado final nos muestra que la ruina ha recuperado su condición como arquitectura y mejorado su capacidad para despertar en nuestro imaginario el mundo medieval y monástico que permanece en su ser.










