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HLL206

Jardín Memoria del Riego

Emplazamiento: Regidor Raimundo Guarda, San Javier, Región del Maule - Chile

Fecha de finalización:22-12-2025

Tipo de obra: Relación con el agua

DATOS DEL EQUIPO

Autor/es: Ignacio Bueno

Promotor/es, cliente/es: Junta de vecinos Villa Don Matías

Equipos técnicos: Arquitecto Ignacio Bueno Calculista Luis Zamora

Empresa constructora: Adrían Bueno Ignacio Bueno

Créditos fotográficos: Fotografias por Pablo Pacheco Valdés Dibujo Ignacio Bueno

ARCHIVOS

Panel de la propuesta: Descarga el panel (pdf)

MEMORIA

El valle central de Chile es un territorio esculpido por el agua. Mucho antes de que sus tierras adquirieran nombre o límites, los cauces naturales ya recorrían su planicie y la configuraban. Desde entonces, el paisaje se ha transformado entre la insistencia del agua y el trabajo humano. Junto a sus ríos y esteros florecieron la vegetación y también las ciudades, que reconocieron en el agua su soporte vital, desarrollando una forma de habitar estrechamente ligada a la agricultura y al riego. De esa relación persistente entre el agua y la tierra se forjó la identidad del valle central. Con el crecimiento urbano y la transformación de los procesos productivos, las acciones que hacían visible la presencia del agua fueron desplazándose fuera de la ciudad. Acumular, conducir y distribuir continúan siendo operaciones fundamentales para el desarrollo agrícola de San Javier, pero hoy ocurren principalmente en el paisaje rural, donde el agua se hace presente mediante sistemas de riego e infraestructuras concebidas para su conducción y distribución. Sin embargo, San Javier aún conserva en su interior la red hídrica que le dio origen, la cual manifiesta una importancia latente mediante vestigios que se asoman a través de sus calles y acusan la presencia de una trama olvidada. Mientras el agua continúa sosteniendo el territorio, la relación entre los habitantes y la red hídrica se debilita progresivamente, dejando de formar parte de la experiencia cotidiana de la ciudad. En el borde del estero Chanquicó, uno de los cursos de agua que atraviesan San Javier, el agua aún permanece al alcance. Su cauce puede recorrerse, escucharse y habitarse, conservando una forma de relación con el paisaje que en el resto de la ciudad parece haberse desvanecido. Es en este borde donde se sitúa Jardín Memoria del Riego. El proyecto reinterpreta la lógica de una infraestructura agrícola y su funcionamiento para volver visible la presencia del agua dentro de la ciudad. Después de ser acumulada y conducida, el agua es celebrada al hacerse visible y perceptible, antes de volver a cumplir su propósito mediante el riego. El mismo acto con que habitualmente se riegan las áreas verdes alimenta este artefacto con el agua del estero. Unos pocos minutos bastan para llenar la copa de agua. Desde allí, la gravedad dilata ese instante de riego durante varios días, mientras la viga reticulada prolonga sus diagonales para conducir el agua mediante tensión superficial y multiplicar los puntos de goteo. El agua deja de manifestarse como un episodio fugaz para convertirse en una presencia continua, haciendo del riego una experiencia sensorial. Tras todo este ir y venir, el agua vuelve a la tierra para dar origen a un jardín que encuentra en el riego su razón de ser. Al asumir el riego como una práctica compartida, la comunidad sostiene este ciclo e incorpora el jardín a las dinámicas cotidianas del borde, abriendo un escenario donde la relación entre la comunidad, el agua y el territorio puede reconstruirse con el tiempo.

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